viernes, 16 de mayo de 2014

IN MEMORIAM

Malik Bendejolloul


El pasado martes 13 de mayo la extensa familia cinematográfica se vio tristemente sacudida cuando se hizo pública la noticia del fallecimiento del cineasta sueco Malik Bendejelloul con tan sólo 36 años de edad.

Este director, renombrado hasta la fecha por su documental "Searching for Sugar Man", obra que le sirvió como billete directo al Óscar en la categoría al mejor documental en el año 2013, no llegó a realizar más trabajos en toda su carrera cinematográfica.


No obstante volcó toda su dedicación en su primer y único proyecto en el que ejerció las veces de director, guionista, productor y muchos otros papeles fundamentales para la cinta.

Searching for Sugar Man relata el viaje de dos sudafricanos en busca de una antigua leyenda musical, conocido como Rodríguez, el cual jamas triunfó sobre los escenarios estadounidenses, aunque sí arrasó en la venta de discos en Sudáfrica. Estos amigos iniciarán una aventura para buscar al mito, del cual se dice murió años atrás durante un concierto.
La película documental es una auténtica obra de arte muy recomendada de ver para todo amante del cine.


Bendjelloul fue encontrado sin vida en su casa, siendo las causas del fallecimiento desconocidas en un comienzo. Días más tarde fue su propio hermano, Johar, el que confirmó a los medios de comunicación que la muerte de su hermano se debía a suicidio, pues al parecer el director y cineasta llevaba arrastrando largo tiempo una fuerte depresión que finalmente pudo con él.

Desde Filmmelier queremos despedir al hombre y al genio, y transmitir nuestras más sentidas condolencias a la familia del director sueco. DEP.



jueves, 15 de mayo de 2014

Crítica Godzilla

Godzilla


Ayer acudimos al preestreno de la nueva película de Godzilla, y ciertamente salimos bastante más satisfechos de los que esperábamos con el remake del famoso monstruo japonés.

La película, protagonizada por Bryan Cranston (Breaking Bad), Aaron Taylor-Johnson (Kick-Ass), Elizabeth Olsen (Luces rojas) y Ken Watanabe (Origen), ha sabido adaptar con gran acierto la historia original que vio la luz en el Japón de los años 50, como cabía esperar, adaptándola al siglo XXI.

Una cinta repleta de acción e intensidad, que sin duda alguna gracias a su magnifica banda sonora y efectos especiales gana infinitamente más pros que tener en cuenta en nuestra balanza personal.
Si que es cierto también que en más de una parte la película peca de excesivo americanismo cinematográfico, exaltando siempre la figura del héroe que pase lo que pase siempre sobrevive.

Aún con los contras, los pros nos pesan más, y las dos horas que dura la película no se hacen pesadas ni complicadas, sino más bien fáciles y llevaderas. El trabajo de los actores en la película merece también una digna mención, destacando, como no, a Bryan Cranston en su papel de científico y el de Taylor-Johnson como el héroe principal de la película. 
Ambos personajes mantienen una relación padre-hijo, y aunque el papel de Cranston es fundamental en la trama y el desarrollo de la cinta queda en poco más que una participación, cediendo el papel protagonista a Taylor-Johnson.

El afán de destrucción de los monstruos de la cinta es mayor, sin lugar a dudas, que en las películas anteriores, llegando a destruir cuatro grandes ciudades en el transcurso de sus enfrentamientos.

En definitiva, la película, en esta época donde los remakes y las secuelas están a la orden del día, es una digna sucesora de las primeras. Conserva y respeta los elementos más característicos de Godzilla y lo moderniza, haciéndolo llamativo para el público de hoy en día.
Lo mejor de la película; el reparto, la banda sonora, los efectos especiales y los escenarios de rodaje; lo peor posiblemente sería alguno de los giros argumentativos que experimenta la trama y algunas lagunas en el propio guión.

Valoración:



lunes, 12 de mayo de 2014

Crítica A propósito de Llewyn Davis

Inside Llewyn Davis


Sin palabras… los Coen lo han vuelto a hacer de nuevo!!!

Con sinceridad, hacia tiempo que no se me pasaba una hora y tres cuartos de película tan rápida (por desgracia) como con la última cinta de los Coen.
Partimos de la base de que Joel y Ethan Coen, hermanos y directores, han convertido en oro casi todo lo que han tocado, con un par de excepciones muy limitadas.
La firma Coen en la cinta es indudable; mires donde mires verás la marca propia de esta pareja de hermanos: en la fotografía, la trama, los planos, el guión, absolutamente todo. 

La película narra la historia de un músico de folk que hará todo lo posible por dejar atrás su vida como marino mercante y labrarse un nombre en el complicado mundillo de la industria musical en Nueva York, por desgracia, la vida le tendrá deparado un largo viaje a través de múltiples vicisitudes hasta llegar a su destino.

El reparto de la cinta es simplemente idílico y perfecto para la película. Oscar Isaac (Robin Hood) encarna a la perfección al protagonista de la película Llewyn Davis, junto a Carey Mulligan (Drive), un habitual de los Coen, John Goodman (Barton Flink, El gran Lebowsky), Garrett Hedlund (Troya), Justin Timberlake (In time) y Adam Driver (Star Wars Episode VII). El reparto crea magníficamente la situación y todos ellos parecen estar casi hechos para actuar juntos.

El resto de los matices de la película son todos sorprendentes y envolventes, lo cual no es de extrañar en una película de los Coen. Tanto las tomas fotográficas, como la solidez del guión y la evolución de los personajes, así como la banda sonora, que simplemente habla por ella sola (como solo podía ser en una película tan centrada en la historia musical reciente).

En definitiva, es una película ya no recomendada de ver, sino casi obligada. Una interesante puesta en escena de como es el difícil mundo de los espectáculos, con todos los individuos a los que se llega a conocer en dicho mundo. Gran valores transmitidos por la película y un apropiado final para la cinta que permite al espectador crear el fin que más le guste para Llewyn Davis.

Valoración



sábado, 10 de mayo de 2014

Crítica Rompenieves

Snowpiercer


Rompenieves es la nueva película del coreano Bong Joon Ho protagonizada por un Chris Evans bastante renovado, que mantiene características de líder y combatientes propias de sus papeles más habituales, pero experimenta una interesante transformación y un proceso de cambio que merece la pena presenciar (Capitán América: el primer vengador), Tilda Swinton (Quemar después de leer), John Hurt (Los crímenes de Oxford), Jamie Bell (Tintín y el secreto del unicornio) y Ed Harris (La roca).

Snowpiercer desarrolla la trama en un futuro apocalíptico en el que el ser humano ha destruido la tierra por intentar salvarla del calentamiento global, para ironía del asunto, ahora toda la tierra se encuentra completamente congelada y los únicos supervivientes humanos viajan en un tren imparable que cada año completa una vuelta en su recorrido por el mundo.

La película en sí trata de esbozar las contrariedades e injusticias de la actualidad, donde las clases sociales estructuran a los individuos y oprimen a los que ostentan los escalafones más bajos. 
Cuando estos oprimidos se revelan y deciden avanzar vagón a vagón para conseguir su libertad deberán ir enfrentándose a los crueles hombres de Wilford (Ed Harris) al tiempo que descubren como viven los miembros de los vagones delanteros y todas las comodidades de las que gozan.

Durante su aventura hacia la cabeza del tren y la maquina infinita sufrirán tremendos golpes en su grupo; y su unidad y el éxito de la misión penderán cada vez de un hilo más fino.

Una película distópica, que de una manera u otra nos sumerge en un mundo de fantasías que en realidad no alberga tantas diferencias con la realidad opresiva y desigual de la actualidad.

En definitiva es una curiosa película que  se une a las novedades cinematográficas, y además de garantizar un entretenimiento, en cierto sentido macabro, hace reflexionar sobre algunos valores y cuestiones muy relevantes de la sociedad.

Valoración



lunes, 5 de mayo de 2014

Crítica El lado bueno de las cosas

El lado bueno de las cosas


El lado bueno de las cosas es una película dirigida por el neoyorquino director de cine David O. Russell  (La gran estafa americana) y protagonizada por Bradley Cooper (Resacón en Las Vegas) y Jennifer Lawrence (X-men: First class) junto a Robert DeNiro (El padrino parte II) y Chris Tucker (Hora Punta).

Si bien la película podría ser considerada como rara o incluso carente de sentido en algunas partes, la auténtica forma de esta trasciende mucho más allá.
La película podría ser descrita como una serie de locuras que se suceden una tras otra desde que la película empieza hasta que aparecen los créditos finales, tras las dos horas de cinta. Sin embargo, cuando uno hace recuento objetivo de la película se da cuenta de que esas "locuras" a lo largo de la película son imprescindibles cuando la trama gira en torno a dos "locos".

Él (Cooper) traumatizado por la infidelidad de su esposa acaba de salir de un hospital psiquiátrico tras ocho meses de internamiento, donde además le han diagnosticado bipolaridad; ella (Lawrence) por su parte tiene que hacer frente a la muerte de su marido, ¿Y que mejor forma que desarrollando una ninfomanía de manual?

Los dos tienen sus problemas, sus manías y sus actos sin sentido que nos llevan a pensar en ocasiones ¿Qué demonios me he puesto a ver yo? Y no eres realmente consciente de la trascendencia y el mensaje de la trama hasta que te mentalizas de los problemas de estos protagonistas y empatizas con ellos.

Todo lo que estos curiosos personajes hacen, dicen o piensan, llegando a comportarse como niños pequeños (impulsivos y poco reflexivos) lo hacen porque realmente los dos se encuentran solos, los dos están perdidos y los dos han perdido de una forma u otra al amor de su vida.

Cuando los dos se conocen tiene lugar una explosión brutal de personalidades casi desequilibradas, que encuentran una forma de olvidar sus problemas y sus temores en el baile, a la vez que entre los dos surgen unos sentimientos más fuertes que ningún tipo de locura.

Las dos horas de película nos sumergen en lo más recóndito de la mente humana, hace que reflexionemos y recapacitemos sobre lo fácil que es perder la cordura en un mundo de locos y sumirnos en la desesperación. Lo más destacable, sin duda, de la película, ademas del guión y la trama, son las actuaciones sobresalientes de Bradley Cooper y Jennifer Lawrence; aunque posiblemente más la de Lawrence.

Valoración: