jueves, 2 de julio de 2015

Crítica de Los Minions

Minions


La primera aventura en solitario de los adorables, pero atontados, esbirros de Gru lleva dando mucho de lo que hablar desde que se anunciase el proyecto. Sin embargo, y tras haber podido ver la película, resulta evidente que los graciosos pequeños amarillos no resultan tan acertados sin su carismático líder.

No es nada nuevo, pues ya las primeras impresiones sobre la película apuntaban hacia la misma dirección. Los minions no tendrá el éxito que tuvo "Gru, mi villano favorito".
Sin embargo, es una película muy entretenida que gustará a todos los que disfrutaron con sus dos predecesoras y, sobre todo, a los más pequeños.

Aunque la ausencia de Gru ha sido cubierta por un nuevo personaje, una villana de armas tomar, es te es un personaje que no está a la altura de Gru, lo cual es determinante a la hora de enfocar el destino de esta película en solitario de Kevin, Bob y Stuart.


La película viene a ser una precuela de la saga oficial de Gru. En ella podemos ver cual es el origen de los simpáticos Minions y descubrir como llegaron a parar a las manos de Gru.

El único propósito de estos seres amarillos es sencillo: dar con el villano más malvado de todos los tiempos y ponerse a sus órdenes hasta el fin de los días.
El problema es que esta no será una tarea sencilla. Y tras pasar de villano a villano a lo largo de la historia, siendo esbirros del T-Rex, el hombre cavernícola, un faraón, el mismísimo Conde Drácula, Napoleón o un importante rey medieval, los Minions siempre se las ingenian para acabar con sus amos.

Por eso, que de una manera singular, los Minions acaban quedándose recluidos en una base congelada donde la vida parece ser perfecta para ellos, hasta que se dan cuenta de la necesidad que tienen por dar con un nuevo amo, pues sus vidas ya no son lo que eran.

Para ello, tres valientes, Kevin, Stuart y Bob, deciden partir hacia un viaje sin precedentes en busca de ese villano al que poder servir. El auténtico mal en persona.
Su viaje les acabará llevando a los Estados Unidos, donde conocerán a la implacable Scarlett Overkill, una villana de las de la antigua escuela que ansía con convertirse en la reina de Inglaterra.

Overkill, en su misión por derrocar a la actual reina de Gran Bretaña, decide encargar a Kevin, a Bob y  Stuart la misión de robar la corona real; pero voluntad del destino, una serie de acontecimientos acabarán por llevar a estos tres pequeños y valientes Minions a vivir una aventura increíble y desternillante.


El encargado de poner voz a los graciosos Minions, sobre todo a Kevin, Bob y Stuart, Pierre Coffin, vuelve a sentarse en la silla de dirección por tercera vez consecutiva, tras haberse encargado de dirigir las dos aventuras de Gru anteriormente.
La única diferencia en cuanto a la dirección, es que en esta ocasión Coffin no se ha ayudado de Chris Renaud para la dirección de la película, sino que Kyle Balda ha sido el encargado de completar la dirección conjunta con Coffin.

En cuanto a la calidad de dirección, no varia demasiado con respecto a las dos películas predecesoras, pues el autentico desliz de la película reside en la trama de la aventura, que no la hace estar a la altura de las dos películas de Gru.

En cuanto a los actores que han sido los encargados de poner la voz a estos nuevos y viejos protagonistas en la versión original, nos encontramos con grandes veteranos del mundo del cine y el doblaje.
El oscarizado actor Geoffrey Rush, conocido y reconocido por su papel en "El discurso del rey", es el encargado de poner la voz al narrador de la historia; mientras que Sandra Bullock y John Hamm han sido los elegidos para doblar a Scarlett Overkill y Herb Overkill, la villana de la ocasión y su "querido" esposo.

Por suerte para todos los fans de la saga de Gru, en "Los Minions" se podrán reconocer dos voces que tuvieron papeles cuanto menos importantes en las películas anteriores.
Pierre Coffin, el director de la película, regresa para poner su voz en el idioma inventado de los Minions (que combina palabras del español, el italiano, el indio, el francés y el inglés). 
Y, para sopresa de muchos, Steve Carrell volverá a poner su voz para dar vida al mismo personaje de las películas anteriores, el mismísimo Gru, que tiene un pequeño cameo en la cinta.


En definitiva, "Los Minions" es bastante divertida, con unos golpes realmente graciosos y unas situaciones que ponen a Kevin, Bob y Stuart en unas posiciones tan comprometidas que el espectador disfruta mucho con su visión.

Pero, por desgracia, la falta de Gru se nota con mucha fuerza. Es difícil crear una historia sobre estos personajes, por muy queridos que sean, si apenas hablan. Esto complica mucho la labor del guión, al tener en centrarse en unos personaje cuya palabra más utilizada es: "banana".
Es cierto que la presencia de personajes como el matrimonio Overkill, la reina de Inglaterra o todo el tropel de villanos que acompañan a los Minions es sobre los que recae el peso del guión.
Sin embargo, ni los textos de los personajes sorprenden demasiado ni la historia es tan divertida y original como las películas de Gru.

El cameo de Gru hacia el final de la película es decisivo para poder dar conexión entre esta película y "Gru, mi villano favorito". Además, esta aparición es el momento estelar de la película, que hace subir a un pedestal a Gru, pues en los breves minutos que aparece se come la pantalla frente al personaje de Scarlett.

El problema de la historia es todo lo que busca abarcar en una película tan corta y esa falta de originalidad. Deja con un sabor de boca peor que "Gru" y "Gru 2", lo cual, para aclarar la situación, no convierte a la película en una película mala.

"Los minions" es una película graciosa, entrañable y muy divertida; pero se queda un poco coja, seguramente por la ausencia de Gru en la mayor parte de la película.

Valoración:

6/10








miércoles, 1 de julio de 2015

Crítica de Espías

Spy


Paul Feig ha reencontrado su esencia cinematográfica con "Espías". El cine de comedia parodiando uno de los géneros que más adeptos tiene, como es el cine de espionaje, no pasa de moda, y menos cuando es Feig el que nos trae una visión tan alocada y despreocupada de película que mezcla los ingredientes de 007 o Tom Clancy con el humor simple que tanto gusta.

Después del resbalón que Feig tuvo tras dirigir "Cuerpos especiales", el director ha vuelto a contar con su actriz fetiche para protagonizar este tercer largometraje que dirige. Melissa McCarthy ha estado en absolutamente todos los largos que Feig ha dirigido, desde su éxito con "La boda de mi mejor amiga" hasta "Cuerpos especiales" para llegar ahora a "Espías" y encontrarse de nuevo juntos en el rodaje de "Cazafantasmas III".

En esta ocasión, los espías de Feig van a sorprender mucho al espectador, pues nada tienen que ver con los eficaces y serios espías que hemos podido ver hasta el momento. Tiene cierta similitud con "Top Secret" en cuanto a parodiar el género de espionaje, sin embargo, no necesita recurrir a ese tipo de humor, tan propio de películas como "Agárralo como puedas", pero que consigue innovar.


La trama de la película no es nada que no hayamos visto ya anteriormente en el cine.

En esta ocasión gira en torno a unos agentes de la CIA que están destinados a las misiones más peligrosas y peliagudas que la Agencia pueda tener.
Uno de los mejores agentes en servicio, Bradley Fine, cuenta con el apoyo logístico de la agente Susan Cooper, que ha pasado los últimos diez años de su vida en el sótano de la CIA ayudando a Fine en todas y cada una de sus misiones.

Sin embargo, la aparición de una bomba nuclear de gran potencia pondrá a todos los agentes en tensión cuando la única persona que conocía su paradero fallece torpemente por culpa del propio Fine.
La otra persona que puede conocer la ubicación del explosivo es la hija del vendedor de armas fallecido, Rayna, la cual es un hueso duro de roer que no parará ante nadie hasta conseguir vender la bomba que su padre escondió.

Para complicar más las cosas, Rayna cuenta con una lista con todos y cada uno de los nombres de los agentes en operativo que la CIA tiene infiltrados por todo el mundo, por lo que la directora de la Agencia se verá obligada a mandar a Susan Cooper, desconocida para el enemigo pero sin experiencia sobre el terreno, para seguir a Rayna y descubrir el paradero de la bomba.

Agentes dobles, traiciones, sorpresas y un espía aliado más torpe de lo que parece, Rick Ford, serán algunos de los obstáculos que Cooper tendrá que sortear, cambiando de identidad en repetidas ocasiones y haciéndose pasar por alguien que realmente no es.


Paul Feig ha vuelto por todo lo alto. Precisamente la dirección de la película es uno de los puntos más llamativos de la película; y el guión, también escrito por el propio Feig, consigue destacar notablemente, pues a pesar de no ser ninguna maravilla del séptimo arte, tiene una inspección muy profunda y llamativa de sus personajes que, de una manera u otra, van evolucionando a lo largo de la trama.
Con esto, Feig, demuestra su don para profundizar en los protagonistas de sus películas y convertirlos en personajes realmente divertidos, que hacen bien en pantalla y que sorprenden al espectador entre risas o sorpresas.

La voz cantante de la película la lleva McCarthy, eso no tiene duda alguna.
Es impresionante ver como Melissa McCarthy se mete de lleno ahora a dar vida a una espía después de haber sido una agente de policía en "Cuerpos especiales". La prueba viviente de que las escenas de acción y peleas trepidantes no son solo para los actores más fuertes de Hollywood está en esta brillante actriz, que no ha dejado de sorprender en el mundo de la interpretación y la comedia desde sus comienzos.

Jude Law ("Sherlock Holmes") y Rose Byrne ("X-men: First Class") dan vida a Bradley Fine, el agente al que da cobertura Cooper y que tiene a Susan como loca, y a Rayna, la retorcida antagonista de la película.
Los dos personajes son divertidos, se nota que ambos actores han disfrutado al tener que meterse en la piel de un espía veterano con alguna que otra metedura de pata y una perseguida criminal con acento y una tremenda facilidad para mandar ejecutar a sus secuaces.

Sin embargo, el personaje más divertido, mejor elaborado y con más chicha de la película es el de Rick Ford, al que da vida Jason Statham.
Es algo que nunca habíamos visto, al menos hasta tal punto, con Statham. Un personaje creído, "barriobajero", gracioso y un poco inútil; un fantasma, en conclusión. 
Es el mejor personaje de la película, que además sorprende por ver a Statham dando vida a un personaje tan contrario a los que acostumbra a realizar en películas como "Los mercenarios" o "Transporter".
Un poco tonto, con alguna buena escena de acción y unas frases del guión muy a la altura del personaje lo convierten en el favorito para muchos espectadores.


En definitiva, es una película muy agradable para todos los espectadores que disfruten del cine de espionaje y las comedias más típicas de toda la vida.
Un humor predominantemente absurdo es el sazonado especial de esta película que, de una manera precisa, consigue que el espectador se sienta a gusto.

Una vez más, la predilección de Feig por protagonistas femeninas en sus películas es bien recibida y bien resultante. McCarthy como protagonista de "Espías" es una de las mejores elecciones que el realizador pudo haber tomado al respecto.

Unos planos llamativos, con escenas de acción y explosiones trepidantes, son el otro ingrediente que, junto al humor, hacen de "Espías" algo que consigue mantener al espectador muy atento durante sus dos horas de duración.
Leves flaquezas del guión y algún que otro descuido a la hora de montar las escenas más peligrosas o de combate evidencian algunos fallos técnicos o de montaje, como poder distinguir a los dobles de acción con preocupante facilidad (si estáis atentos lo podréis comprobar vosotros mismos) o presenciar escenas más predecibles o burdas por esas lagunas del guión.

Es una elección llamativa. Hay que ir concienciado de que tipo de humor es al que recurre la película, un tipo de humor más bien sencillo que mezcla las pullas entre personajes con golpes de lo más absurdos.
Otro aliciente para ir a ver la nueva película son los cameos del propio director, que da vida a un cliente borracho en el hotel de Parías, o el del mismísimo rapero 50 Cent.

Valoración:

7/10








martes, 30 de junio de 2015

Estrenos de la semana

Los primeros estrenos del mes de julio llegarán a nuestras pantallas este mismo viernes. Entre las nuevas películas que aterrizarán esta semana, nos encontramos con grandes e interesantes propuestas que podrían hacer a los espectadores acudir a las salas para disfrutar de estos estrenos.
Entre dichos estrenos, un par de producciones nacionales y mixtas.

Los Minions 


La primera y esperadísima película en solitario de los Minions es el estreno más llamativo de la semana.

Dejando a Gru de lado, estos queridos muñecos amarillos harán todo lo posible por demostrar que no dependen de Gru para tener éxito en la gran pantalla, y es por eso que se diese luz verde a este proyecto de spin-off.

Pendientes de ver el resultado final de la película, se nos presentan a los esbirros de nuestro villano favorito años antes de conocer al malvado Gru. Profundizando en la historia y los orígenes de los Minions, la película nos muestra a estos pequeños amarillos buscando un villano al que poder seguir. Sin embargo, esa tarea no parece sencilla, pues en su camino por dar con el villano más malo de la historia, se irán cruzando múltiples candidatos que, de una manera u otra, acabarán algo mal tras su encuentro con los Minions.

La película se estrenará el viernes, donde podremos ver si realmente los Minions necesitan a Gru para todo, y lo mejor de todo es que es apta para toda la familia y muy recomendable para pequeños y mayores, porque si sigue la estática de "Gru" y "Gru 2" la película será como menos muy divertida.



Asesinos inocentes


El nuevo thriller de producción nacional de esta semana está servido. 

Con "Asesinos inocentes" descubriremos todas las preocupaciones de un grupo de jóvenes que son convencidos para hacer algo que no quieren hacer. Sin embargo, cuando por fin se deciden a hacerlo alguien se les ha adelantado, pero las pistas dejadas apuntan directamente hacia ellos.
El grupo de amigos deberá hacer todo lo posible por descubrir lo que está ocurriendo y poder salvar sus vidas, que en ese momento están más en peligro que su libertad.

Con jóvenes actores del cine español como Maxi Iglesias, Aura Garrido o Lucho Fernández, y otros más veteranos como Manolo Solo o Miguel Angel Sola, la película promete ser un interesante thriller que mantendrá al espectador en tensión durante toda su duración.





La propuesta romántica de la semana está servida de la mano de dos grandes veteranos del cine como son Ben Kingsley y Patricia Clarkson.

En esta nueva película, los actores darán vida a una mujer neoyorquina que, tras la infidelidad de su marido y su ruptura, decide empezar a tomar clases de conducción para no depender de nadie y un profesor de autoescuela hindú con más paciencia que otra cosa.
Sin embargo, de esta relación tan variopinta e inesperada irán surgiendo una serie de sentimientos más fuertes que acabarán por unir a los protagonistas mucho más de lo que podrían haberse esperado.

Con toques de comedia y toques de romanticismo, es la clara favorita para aquellos seguidores de este tipo de cine, que desde luego junta a dos estrellas del tamaño de Kingsley y Clarkson para protagonizar esta peculiar historia.










viernes, 26 de junio de 2015

Crítica de San Andrés

San Andreas


Dwayne Johnson vuelve pegando fuerte a la gran pantalla con la nueva película de Brad Peyton, "San Andrés", el nuevo filme sobre la temible falla de San Andrés que divide buena parte de la Costa Oeste de los Estados Unidos.

Aunque la Roca Johnson es uno de los actores de Hollywood con mayor caché del momento y por lo general su presencia en un proyecto es sinónimo de éxito inmediato, esa fórmula no tiene que significar que las películas en las que aparezca tengan que ser de buena calidad, como ocurre en este caso con "San Andreas". Es una película gigantesca que no consigue llegar al nivel fílmico que se podría esperar.

Esta es una prueba más de que las películas de auto bombo tienen muchas probabilidades de acabar por estrellarse con la crítica internacional. Querer abarcar tanto en solo dos horas resulta imposible, y además, solo consigue mermar la calidad de un proyecto que ha costado más de cien millones de dólares. 
Aunque parece ser que el público no entiende de estos detalles y acude a ver la película a raudales, pues la película ya ha triplicado su inversión inicial en los países en los que se ha estrenado.


La película trata básicamente sobre una serie de fenómenos sísmicos que sacuden la Costa Oeste de los Estados Unidos, debido a la incidencia que tiene la falla de San Andrés sobre esta zona.

La película nos presenta una familia rota, con mucho ya vivido a sus espaldas desde el principio de la película. Los padres están en una situación difícil desde que una de sus dos hijas falleciese ahogada en un trágico accidente acuático, situación que les ha distanciado terriblemente, llevando a Ray a dedicarse por completo al trabajo y a Emma a buscar el apoyo en una nueva pareja, dejando en medio de toda esta ecuación a su hija, Blake.

Ray, el cabeza de familia, trabaja como jefe de rescate en el cuerpo aéreo de salvamento de la ciudad de Los Angeles, encargándose junto con su equipo de salvar a todas aquellas víctimas de accidentes, lo cual le dará una posición aventajada para los sucesos que ocurren después en la película.

Al principio de la trama ya tiene lugar un seísmo considerable que destruye por completo la presa Hoover, una de las más grandes de Norteamérica, y acaba con la vida del compañero de un experto en seísmos llamado Lawrence.
Estos dos expertos llevaban tiempo tratando de advertir de un inminente cataclismo de magnitud increíble que sacudiría toda la zona que se encuentra en torno a la falla de San Andrés, pero por desgracia nadie les había hecho caso.

Desoyendo los avisos de estos expertos, la historia lleva a la familia a distintos puntos del país, solo para conseguir crear una situación de tensión y carrera a contrarreloj cuando los terremotos comiencen a desatarse.
Ray hará todo lo posible para rescatar a Emma y juntos ir a buscar a Blake a San Francisco, donde la joven tratará de sobrevivir el tiempo suficiente para que lleguen sus padres, por suerte contará con la ayuda y compañía de dos hermanos que conoció en la ciudad, Ben y Ollie.


Quizás unos de los errores de mayor calado en la película fue el de encargar la dirección del proyecto a Brad Peyton. 
Con esto no queremos decir que sea un pésimo director incapaz de visualizar el desarrollo de las películas que dirige, es más bien cuestión de que se trata de un director acostumbrado al mundo del cortometraje, con solo dos incursiones previas con largometrajes.
"Cómo perros y gatos 2" y "Viaje al centro de la Tierra 2" son las dos películas que avalan, o mal avalan, el trabajo de este director. 
Dos películas que no se caracterizan precisamente por su calidad o buenos resultados que, al parecer, fueron suficiente para que el estudio confiase a Brad Peyton la dirección de un blockbuster del tamaño de "San Andrés", un proyecto que se le ha quedado enorme y con el que no ha sabido que hacer.

Con respecto al reparto de la cinta. La película son dos horas de auto bombo y ensalzamiento de la figura de Dwayne Johnson. Su personaje, Ray, es capaz de hacer lo que se le ponga delante y encima hacerlo bien.
Hasta cierto punto puede parecer creíble, pero a medida que avanza la película y las escenas se vuelven más complicadas, cada vez se hace más latente la inverosimilitud de la situación.

Carla Gugino ("Watchmen") y Alexandra Daddario ("Percy Jackson" y "True Detective") dan vida a Emma y Blake, la ex-mujer y la hija de Ray, que tienen un papel importante en la cinta pero quedando eclipsadas por la figura de la Roca.
Sin embargo, el personaje de Daddario, Blake, resulta más llamativo y creíble dentro de la medida que cabe, y dejando de lado la publicidad sexista en torno a los personajes femeninos.

Paul Giamatti ("El ilusionista") también tiene un pedazo de protagonismo en la cinta al dar vida al científico que trató de advertir al mundo de lo que iba a ocurrir. Su presencia en la película, si bien de gran valor en cuanto a su tarea de avisar a la población de los EEUU, queda limitada a un cameo largo en el que Giamatti aparece durante diez minutos contados tratando de salir por la tele para advertir y poco más.


En definitiva, una película de acción más. En realidad no aporta gran cosa al espectador.
Han querido abarcarlo absolutamente todo en una película de solo dos horas, lo cual es imposible. 
Se ha intentando combinar al menos cinco géneros de cine distintos, incluyendo una cantidad absurda de desgracias físicas y geológicas que solo sirven para el engrandecimiento de los personajes.

Las figuras femeninas quedan delegadas a una visión algo machista en la que esperan a ser rescatadas. De esta manera, la madre espera a ser rescatada por Ray y luego Blake hace lo mismo esperando ser rescatada por sus padres.
Por fortuna, y a expensas de perder al personaje femenino de la madre, el personaje de Blake no es tan parado ni vulnerable como el de la madre u otros papeles femeninos de la película. Blake sabe nociones de supervivencia que pondrá en práctica para poder sobrevivir hasta que sus padres los encuentren, pues no se separará de los dos hermanos, interpretados por Hugo Johnstone-Burt y Art Parkinson (Rickon en "Juego de Tronos").

Lo único que merece la pena de la película, donde sí se puede apreciar el gasto de recursos que se ha realizado, es en los efectos especiales. Realmente es abrumador ver con que realismo tienen lugar los seísmos, se derrumban los edificios o un tsunami se prepara para hacer de las suyas, una prueba más de como han intentando meter todo fenómeno imaginable en la trama, aunque eso sea absolutamente imposible.

Podríamos decir incluso que todo el presupuesto se ha ido a los efectos especiales y a cubrir los sueldos de los actores, porque el resto de elementos de la película dejan mucho que desear.
Un guión pobre, por no decir endeble por completo, con una historia sencilla que no apuesta por innovar, sino que se mantiene en los tópicos del cine de catástrofes, tratando de convertir esa convicción de que el cine de catástrofes triunfa en un éxito.


La dirección, por desgracia, deja mucho que desear. Hemos podido ver recientemente directores del mundo del corto o producciones pequeñas debutar con gran éxito en producciones más ambiciosas y de mayor tamaño. Por desgracia, Brad Peyton no ha sido capaz de hacer frente a dicha labor y ha acabado sepultado ante la responsabilidad de dirigir algo tan tremendo.

No todo son quejas con esta película, tiene sus cosas buenas y hay que decirlas. Desde un primer momento se muestra la encomiable tarea que el equipo de rescate de helicópteros desempeña y se pueden ver algunas de esas técnicas utilizadas de primera mano, lo cual resulta interesante y enriquecedor para el espectador.
Sin embargo, se ha preferido obviar por completo al equipo de Ray de la trama, que podría haber tenido más peso en la película ayudando a la familia o con alguna otra participación añadido. Sin embargo, han preferido cortar por lo sano y prescindir de estos personajes más allá de la primer media hora de película.

A pesar de todas las pegas y puntos débiles que la película ha acabado teniendo, que no son precisamente pocos, es increíble ver como la primera hora de película se pasa volada. 
El espectador casi no se da cuenta de que ya se ha quemado la mitad del metraje, pues aunque ya se  aprecien elementos algo absurdos desde el minuto uno, no será hasta la segunda mitad de la película cuando el espectador pueda empezar a aburrirse.

La película, que como ya hemos mencionado anteriormente trata de aunar varios géneros cinematográficos en uno, mezcla el cine de acción, con el romance, con la tragedia-drama e incluye unos intentos de comedia con algunos chistes que tratan de generar la carcajada en la sala. Si bien algunos lo consiguen, la mayor parte de la risa viene generada por las partes inverosímiles e imposibles de la película, donde el espectador se ve obligado a sonreír al menos para poder hacer frente a esa situación. 

Valoración:

4,5/10

miércoles, 24 de junio de 2015

IN MEMORIAM

James Horner


Tener que dar la despedida a dos grandes del mundo del cine en tan poco tiempo no es plato de buen gusto para nadie. Sin embargo, cuando encima el fallecido aún no era demasiado mayor, el drama es aún más elevado.

El brillante músico y compositor James Horner falleció este lunes 22 de junio al impactar su avioneta cerca de la ciudad norteamericana de Santa Barbara, en California.
El compositor tenía 61 años de edad.

Al parecer, el accidente se ha debido a un supuesto fallo mecánico del motor de la aeronave en la que Horner viajaba, pues previamente el aparato no había dado muestra alguna de avería o imperfección.
El músico era un amante del vuelo y acostumbraba a dedicar largas horas de su tiempo libre a salir con su propia avioneta a volar sobre ciudades estadounidenses.

Por desgracia, este último vuelo fue letal para el compositor que acababa perdiendo la vida cuando el aparato fue a caer al vacío cerca del parque nacional Los Padres. Horner viajaba solo en el momento del siniestro, por lo que ha sido la única víctima mortal resultante de la catástrofe.

Una prueba más de los peligros que tienen algunos de los deportes más llamativos del momento, que en esta ocasión ha acabado con la vida de uno de los compositores más queridos y alabados de las últimas décadas.


Desde que comenzase su carrera como músico y compositor del séptimo arte allá por el año 1979, James Horner ha realizado en torno a las doscientas bandas sonoras y composiciones musicales para algunas de las películas más memorables y queridas de la historia del cine.

Más de treinta años dedicados por completo a garantizar al espectador un perfecto disfrute de las películas gracias a la magia de la música le convirtieron en uno de los compositores mejor considerados y más solicitados de su generación, llegando a competir con otros grandes como John Williams o Hans Zimmer.

El compositor no solo fue reconocido a nivel personal y de crítica, sino que también lo fue a nivel artístico con dos estatuillas Oscar concedidas por la Academia de Cine norteamericana en el año 1997 por la película "Titanic", en la que se encargó de componer toda la banda sonora original como el single "My heart will go on", que fue interpretado por Celin Dion.


No son pocas las películas que llevan la firma de James Horner. Desde "Titanic" hasta "Avatar" ha estado siempre al pie del cañón componiendo algunas de las mejores bandas sonoras de la historia del cine.

Gran amigo del director James Cameron, compartieron relación laboral en algunas de las grandes películas del realizador como las ya mencionadas "Titanic", "Avatar" y "Aliens, el regreso". Incluso de iba a encargar de componer la banda sonora para las próximas entregas de la saga de Pandora, que ahora se queda huérfana a nivel musical.

Sin embargo, su labor musical no se queda ahí, sino que va mucho más allá a través de estos treinta años en los que se ha dedicado a la tarea de componer.
Grandes películas como "Jumanji", algunas de las entregas de "Star Trek", "Willow", "Juego de patriotas", "Apollo 13", "Casper", "Braveheart", "El hombre bicentenario", "Una mente maravillosa", "La máscara del Zorro", "Troya", "Apocalypto" o "El niño del pijama de rallas" tienen el honor de llevar la firma de Horner en sus bandas sonoras.

Entre sus últimos trabajos se encuentran la banda sonora de la segunda entrega de "The Amazing Spider-man", dirigida por Marc Webb, y "El último lobo", la película de Jean-Jacques Annaud que ha llegado este mismo año a nuestras pantallas.


Todo un referente de la música cinematográfica y gran amigo de muchos directores y actores de Hollywood que no dudaban en volver a contar con él para poner música a sus películas, entre los que destacan Cameron y Mel Gibson, nos ha dejado hoy.

En cierto modo, no solo ha puesto banda sonora a tantas películas durante todos estos años, sino que más aún, ha puesto banda sonora a nuestras vidas.

Miles de seguidores y celebridades de todo el mundo han dedicado desde ayer sus pensamientos a la memoria del insuperable James Horner, el cual nunca podrá llegar a dejarnos mientras sigamos recordando sus trabajos y su amor por el cine y la música.

La luz de esta magnífica persona se ha apagado. Injustamente hemos sido privados de poder seguir disfrutando con sus bellas composiciones, que tan bien han acompañado a las películas durante estas últimas décadas.
Sin embargo, siempre nos quedarán sus casi trescientas composiciones para seguir recordando a James Horner como lo que era, un visionario de la música y un gigantesco compositor.

Hasta siempre James Horner. DEP.