viernes, 31 de octubre de 2014

Crítica Torrente 5

Torrente 5


Santiago Segura regresa por quinta vez a la dirección y producción de la saga de películas policiales más absurda, y divertida a la vez, de España.

El brazo tonto de la ley, José Luis Torrente, vuelve a la gran pantalla con el plan más descabellado que podía haber tenido hasta el momento, el robo de un casino. 
Pero por suerte para él, no estará solo en esta misión tan peligrosa, sino que contará con un amplio equipo de "profesionales" en diversos campos para garantizar el éxito de la misión.


En esta quinta entrega, Torrente sale de la cárcel para encontrarse en un futuro imaginario, pero nada imposible (por decirlo de alguna manera), en la que su amada España se encuentra sumida en el caos debido a la separación de Cataluña, la salida del país de la Unión Europea y la vuelta a la peseta entre otras cosas.
Defraudado por la situación, Torrente tiene muy claro lo que quiere hacer, ingeniárselas para robar un casino y compensar así su racha de mala suerte y de decepciones.

Podríamos decir que en esta última entrega de Torrente nuestro amigo Santiago Segura se ha suavizado bastante, acostumbrados a una mayor violencia y películas más explícitas en lo que a desnudos y "contactos físicos" se refiere, como podíamos ver en las cuatro entregas previas.
Es decir, casi se ha perdido la firma de las anteriores películas de Torrente, que para mejor o para peor, rompen bastante con la línea que estas llevaban hasta ahora.

A favor de esta ruptura a medias, la película gana terreno en bastantes puntos, pues se convierte en una película más centrada en el punto cómico y las situaciones absurdas, que aunque a veces no consiguen pasar de eso, una situación absurda y sin sentido, tienen cierta gracia.


Segura consigue en esta película dotar de mayor acción a la producción, una acción que podría emular perfectamente a cualquier película sobre robos americana.
Torrente y su equipo conseguirán, por una vez, no dejar todo al azar y trazarán un plan para llevar con éxito el robo del casino, aunque finalmente nada salga como debía haber salido.

Por suerte para el equipo, y para la película en general, la aparición estelar del actor norteamericano Alec Baldwin consigue salvar, aunque solo sea por su presencia, muchas de las escenas más absurdas y sin sentido.

Junto a baldwin y Segura un amplísimo equipo de famosos y famosillos nacionales que aparecen en la película dentro del equipo de Torrente o haciendo simples cameos, entre los que encontramos a Flo, Carlos Areces, Julián López, Jesulín, Ana Simón, Pablo Motos, Josema Yuste, El hombre de negro y muchos más.


En definitiva, Torrente 5 es la película más light de la saga, menudos desnudos y menos sangre que en las anteriores. El éxito de estas películas, como ha venido siendo desde su principio, viene supeditado al desfile de las personalidades públicas del panorama nacional, que consiguen salvar esta y las demás películas.
Hay papeles y personajes muy divertidos, pero que quizás no se exploten a la perfección que podrían ser explotados, debido al humor simple y repetitivo que utiliza el guión.
Muy memorable la escena in memoriam que Segura dedica a su amigo Tony Leblanc, fallecido este año, y que apareció en las cuatro películas anteriores.
No nos perdemos nada si dejamos de verla, pero si bien es cierto, que es una película divertida y entretenida, más apta dentro de lo que cabe para toda la familia, gracias a esa suavización de la cinta, que expone las realidades y flaquezas de la España que estamos viviendo ahora mismo, y como podría llegar a acabar la cosa.

Valoración:

5/10








jueves, 30 de octubre de 2014

Crítica Relatos Salvajes

Relatos Salvajes


Relatos Salvajes es la última película escrita y dirigida por el argentino Damian Szifron y que cuenta con un amplio abanico de actores y actrices argentinos en el reparto de la cinta, entre los cuales está la estrella por excelencia del cine argentino, Ricardo Darín. 
La película, además, cuenta con la ayuda en producción del director español Pedro Almodóvar y distintas emisoras de televisión tanto argentinas como nacionales.

Podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que la película ha sido un completo éxito en la taquilla, ya no solo por la opinión más que favorable de la crítica, factor con el que también cuenta, sino también por haber conseguido hasta el momento una recaudación de casi 17 millones de dólares con un presupuesto inferior a los 3 millones y medio.


Posiblemente uno de los puntos fuertes más relevantes de la película sea que ha sido dividida en segmentos, del mismo modo que otros grandes directores han hecho con múltiples películas anteriormente (como en Four Rooms o Movie 43). Aunque en este caso, todos los segmentos han sido dirigidos por el mismo director.

Más concretamente, la película está dividida en seis segmentos, cada cual más alocado, más profundo o más divertido que el anterior, con unos nombre que ya dicen mucho de por sí: Pasternak, Las ratas, El más fuerte, Bombita, La propuesta y Hasta que la muerte nos separe.
Aunque sin ver la película esos nombres puedan parecer algo confusos o ambiguos, adquieren su significado a lo largo de la película.


Es francamente increíble la precisión con la que se plasma de una manera tan divertida y absurda las distintas cualidades o atributos más comunes del ser humano, que nos debilitan a la vez que nos hacen más humanos; como el odio y la venganza, la premeditación, la superioridad y el egocentrismo, la frustración y el abatimiento, la prepotencia y la infidelidad e inseguridad.

Todos esos atributos son apreciables en la película, colocados en unas situaciones aparentemente imposibles, y quizás llevadas al extremo, pero que sirven fundamentalmente como un reproche que el director realiza, muy acertadamente, contra el ser humano en general.

Es muy importante, no obstante, ir con la mente bien abierta y concienciados con lo que vamos a ver, para de esa manera poder entender el mensaje íntegramente, sin perder el más mínimo detalle a la critica social y política de la realidad que vivimos, con un sistema que deja mucho que desear y con todos demasiado absortos en sus propios ombligos como para preocuparse lo más mínimo por el resto.
Evidentemente, todos los fragmentos llevan su correspondiente moraleja, y no demasiados saldrán exactamente como sus protagonistas podrían haber deseado, dejando claro lo absurdo de muchos de los comportamientos y decisiones que toman.


En definitiva, es una película perfecta. Realmente divertida y absurda al tiempo que nos transmite un mensaje contundente pero de vital importancia. Una prueba más de la calidad que el cine argentino tiene y de como los realizadores argentinos saben encandilar a la crítica profesional y más aún a la amateur. 
Es una gran película, con todos los elementos de la comedia y la dureza del cine más serio. Plenamente recomendable y recomendada.

Valoración: 

8/10



miércoles, 29 de octubre de 2014

Crítica Annabelle

Annabelle


Hay que reconocerlo, nos encantó Expediente Warren y Annabelle no nos ha decepcionado.
La última franquicia de terror que bautizó James Wan está consiguiendo pegar bien fuerte y llevarse al bolsillo a los espectadores de todo el mundo.

Desde luego es poco probable que cuando concibieron Expediente Warren fuesen conscientes de lo rentable que les podría ser realizar una serie de películas siguiendo la trama oficial de los Warren, el famoso matrimonio estadounidense que trabajó con la iglesia en múltiples exorcismos y asuntos paranormales, y con spin offs.
Se tratan de películas con un presupuesto bastante limitado que cada vez que pasan por taquilla consiguen unas grandes recaudaciones, y por tanto unos elevados beneficios.


En esta ocasión, Annabelle nos presenta la historia de la terrorífica muñeca que ya pudimos ver en Expediente Warren, también llamada Annabelle, en honor al alma que la poseyó al morir abrazada a ella.
No queremos contar nada más, pues todas esas cosas se pueden ver en la película con mayor precisión y entretenimiento para todos los fans del cine de miedo.

Annabelle no es más que una precuela spin-off de la saga oficial que nos ilustra en el origen de esta muñeca, como llegó a estar poseída, como atormentó la vida de sus primeros dueños (los cuales son los protagonistas de esta película) y sobre todo, como fue a llegar hasta los Warren y a parar en su vitrina de protección.


El reparto protagonista de la película está formado por los poco conocidos actores Ward Horton y Annabelle Wallis (para colmo de la cinta) que dan vida al matrimonio que adquiere originalmente la muñeca, cuando esta sólo daba miedo y no mucho miedo, antes de ensuciarse y agrietarse, y que habrán de lidiar con las fastidiosas correrías de un demonio nada amigable por su casa.

A este contexto de tensión le añadimos el extra de que Mia (Annabelle Wallis) está muy embarazada en el comienzo de la película y el bebé no tarda en llegar, lo cual le da ese plus de peligrosidad por la fijación en el cine de los demonios por los bebés.

Una película muy correctamente tenebrosa, como cabe esperar en una película de este índole, con sus correspondientes sustos y botes en la butaca por parte del espectador. Lo mejor con respecto a ese punto, es que aún siendo predecible lo que va a ocurrir, y pudiendo ver el susto a la vuelta de la esquina, es inevitable llevárselo.


En definitiva, una película de terror genial. Muy apropiada y acertada que respeta y continua con la temática y la línea de la trama principal de Expediente Warren, que aunque no llega a esta a su altura, ni de lejos, perfectamente nos puede servir como un aperitivo para calmar el apetito hasta la segunda aventura de los Warren, que podremos disfrutar en la gran pantalla el próximo 2016.

Valoración:

6/10








Crítica Ninja Turtles

Ninja Turtles


De la misma manera que la industria del cine no se cansa de sacar nuevos remakes y adaptaciones de clásicos de la televisión y del cine, nosotros no nos cansaremos de reafirmar esta realidad.
El problema con estas nuevas versiones es el de siempre, que aún pretendiendo realizar unos buenos trabajos de calidad, no siempre consiguen un buen resultado y dejan a sus predecesoras casi con "el culo al aire".

La nueva versión de las Tortugas Ninja, podríamos decir, se encuentra justo en la frontera entre los dos extremos. Es una película cercana a ser un bodrio, pero por lo que sea, se ha conseguido salvar de serlo por completo.
Y es que es indudable que la película tiene un componente nostálgico que nos evoca a la serie de animación original que dio a conocer a estas extrañas criaturas.


La película reinicia por completo la saga, creando un origen nuevo, pero respetando en lo imprescindible a la serie original y las películas anteriores. Esta franquicia precisamente ha sido ya explotada hasta el límite, dos veces antes que esta trataron llevar a las tortugas a la gran pantalla y las dos fueron un fracaso, aunque la primera de ellas solo a medias.

Es cierto que la película de este año consigue adaptar la historia con mayor precisión e introduce la trama de Leonardo, Rafael, Michelangelo y Donatello en pleno siglo XXI con un acierto superior a las anteriores, sabiendo compaginar aceptablemente las artes marciales tradicionales con las nuevas tecnologías y armas de la actualidad.


La historia de la película, en verdad, no esconde ningún secreto demasiado intrincado y desde luego es el mismo tópico de siempre explotado hasta la saciedad. Las tortugas andan por Nueva York luchando contra el "clan del pie" dirigido por el ya conocido enemigo de las tortugas, Shredder, que pretende liberar una toxina en la ciudad con el fin de controlar la gran manzana y poder lucrarse cuando su discípulo, al mando de una gran empresa de investigación, venda la cura.

No es nada nuevo, ni mucho menos es ninguna maravilla. Un montón de tópicos sobreexplotados  con la discreta firma del director Michael Bay, cuyo papel en la película es únicamente de producción, pero podemos ver su estilo en toda la película.


El reparto "humano", dejando de lado a las criaturas recreadas por ordenador y dobladas posteriormente, esta compuesto por la cara bonita de Megan Fox, que hace poco más que incordiar en la película interpretando a April O´Neil; William Fichtner, uno de los secundarios por excelencia en esto del cine; y Will Arnett, dando vida al cámara de O´Neil Vernon Fenwick, bastante mas atontado de lo normal.

En definitiva, la película es entretenida. Pasas un rato viéndola y listo. El guión es bastante flojo y lo único que lo salva son algunos de los chistes y coñas por parte de Michelangelo a lo largo de la película. Poco más da de sí.

Valoración:

4/10



martes, 28 de octubre de 2014

Crítica La Isla Mínima

La Isla Mínima


La Isla Mínima es la nueva película del director español Alberto Rodríguez, que a las órdenes de un gran reparto de actores nacionales dirige uno de los mejores thrillers en castellano de los últimos tiempos.

Protagonizada por Javier Gutiérrez y Raúl Arévalo, acompañados de estrellas del cine nacional como Antonio de la Torre y otras menos experimentadas como Nerea Barros, consiguen crear una atmósfera de misterio y tensión perfecta para mantener al espectador absorto en la pantalla durante toda la película.


La cinta narra la historia de un par de policías que en el año 1980, tan solo 5 años después de la muerte del General Francisco Franco y por ende el final de la dictadura, acuden a un pequeño pueblo de Andalucía con una difícil tarea entre manos; encontrar a unas hermanas desaparecidas varios días antes en las fiestas del pueblo.

La trama se irá complicando poco a poco y a medida que se suceden una serie de acontecimientos de lo más tenebrosos se comenzarán a descubrir todos los secretos que ese pequeño pueblo esconde, de carácter no demasiado legal, y que terminarán por apuntar hacia un macabro asesino en serie a la española.


Nos resulta inevitable, al ver la película, acabar comparándola con la exitosa serie norteamericana de la HBO True Detective, protagonizada por Woody Harrelson y Matthew McCounaghey. En esta serie dos detectives completamente opuestos en personalidad y en vicios han de trabajar unidos para poder dar con un temible asesino en serie al que persiguieron años atrás y se les escapó en su día.

Evidentemente, es preciso salvar las distancias entre uno y otra. Nada tiene que ver una serie de televisión con una película, pudiendo explayarse mucho más en la serie. Sin embargo, es indudable, que casi con total certeza, la inspiración de esta película viene de la serie de la HBO, no solo por la trama, sino por las relaciones entre los personajes de ambas.

La película, sin lugar a dudas, es de lo mejor que la industria cinematográfica nacional ha producido a lo largo de este año.
El montaje de la película es impecable, con unas tomas aéreas perfectas y realmente sorprendentes, que aportan gran belleza y originalidad a la cinta. Añadiendo el detalle de la elevada calidad de los decorados y los lugares donde se ha rodado la cinta, que mezclan difusamente el orden y la belleza de un día soleado con el caos y el terror en días lluviosos, casi como si el tiempo meteorológico fuese el director de orquesta de muchos de los acontecimientos.


Es muy interesante apreciar, con la precisión que se hace en esta película, la tensión o resentimiento que muchos sectores de la población muestran contra la Benemérita (la Guardia Civil) y la policía, que jugaron papeles tan importantes en la represión del Régimen.
Podemos ver por encima, ya que se exponen claramente en la película, los primeros movimientos de los jornaleros en el campo, sus primeras huelgas y movilizaciones en aras de unas condiciones laborales más favorables.

En definitiva, es una gran película, aún siendo de marca hispánica. Nada tiene que envidiar a los grandes thrillers extranjeros ni a los repartos internacionales, pues con los medios disponibles se ha conseguido realizar una película de misterio, con grandes pinceladas de historia post-dictadura y desde luego con el elemento clave del cine policiaco.

Valoración:


7/10